Ocurrió en Esquel. El estafador fue condenado a un año y medio de prisión efectiva tras admitir otros delitos.

“Dejá, no te preocupes que yo lo llevo. Voy para allá”, se ofreció Pablo Samuel Burgueño. El sufrido Fiat Spazio de su amigo necesitaba reparaciones y él le dijo que podía ocuparse de llevarlo al taller mecánico.

Pero no llegó nunca. En el camino consiguió que le dieran 15 mil pesos por ese auto que no era suyo y lo vendió. Sucedió en Esquel, en noviembre de 2017, y ahora Burgueño fue condenado a un año y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo tras ser declarado culpable del delito de “defraudación por venta de cosa ajena” y declarado reincidente por segunda vez, según informó el Ministerio Público Fiscal.

En el juicio abreviado, el acusado admitió su culpabilidad y no objetó la declaración de reincidencia que le impide solicitar la libertad condicional. Reconoció haberse llevado mercadería sin pagar de un comercio y ser responsable de una tentativa de robo de la que pudieron recuperarse los elementos sustraídos.

El viernes 24 de agosto, el fiscal Fernando Rivarola ofreció este acuerdo de reconocimiento de responsabilidad que fue aceptado por la defensa del acusado y una semana después el juez penal de Esquel Martín Zacchino lo homologó.

Entretanto, el damnificado por la estafa realizada con su vehículo deberá esperar la resolución de la Justicia civil por los perjuicios económicos.