La joven que vive en General Cabrera relató su calvario en las redes sociales y su historia se hizo viral.

“No sé de dónde saco valentía para poder contarlo”, arrancó Rocío Dinolfo. La joven que hoy tiene 19 años hizo público su calvario hace solo unos días: fue abusada durante dos años por su padre y amenazada de muerte cuando solo era una niña. Ocurrió desde sus seis años hasta los ocho.

Luego de la separación de sus padres, ella y su hermana se mudaron con su mamá y su pareja a General Cabrera -donde todavía vive-, a 220 kilómetros al sur de la ciudad de Córdoba. La condición era ir a visitar a su papá biológico todas las vacaciones de verano.

“Me premiaba por eso, me guardaba plata como una prostituta”, contó Rocío.

“Ahí empezó mi mismísimo infierno. Cuando fuimos con mi hermana el primer verano, y los dos siguientes, abusó de mí sexual y psicológicamente de todas las maneras posibles“, relató. El violador la amenazaba con “matarlas a las tres” si llegaba a decir algo, según indicó la víctima en un extenso texto publicado en su cuenta de Twitter.

“Lo que más me hace llorar hasta hoy es que recuerdo que él me premiaba por eso, me guardaba plata como una prostituta y si se lo rechazaba me amenazaba”, señaló la cordobesa por adopción. “Me tocaba cuando estaba dormida, a veces me despertaba y me estaba tocando. Después me empezó a obligar a ver pornografía y a masturbarse delante mío”, recordó en diálogo con Infobae.

Después de dos años de sufrimiento, se animó a contárselo a su madre y su padrastro. “Movieron cielo y tierra para que pague por lo que hizo”, pero en ese entonces, hace 10 años, no les quisieron tomar la denuncia por falta de pruebas.

El padre de Rocío murió hace tres años. Nunca fue citado a declarar. Ahora, mucho tiempo después, la joven abusada publicó su experiencia para que no le pase a otras personas y para alentar a las víctimas a contarlo.