“Dios me puso en el lugar y en el momento indicado”, contó el joven fanático de San Martín. Sucedió frente a la nueva terminal de ómnibus de Concepción.

Todo ocurrió en segundos. Quizás si Blas Carabajal (31) no hubiese reaccionado a tiempo, la noticia hoy sería muy distinta. Pero afortunadamente todo terminó con final feliz. Este trabajador independiente de Alto Verde se convirtió en héroe luego de rescatar a una beba de dos meses, que cayó en una boca tormenta de la terminal de Concepción.

La desesperante situación sucedió ayer, minutos después de las 15. A esa hora, el joven, que había ido a buscar a un amigo a la nueva estación de ómnibus, no pensó que viviría una situación semejante.

ESTRECHO. La boca tormenta por donde cayó la bebé.

“Estaba esperando a un amigo en la terminal cuando escucho a una familia que gritaba desesperada. Me acerco pensando que era un accidente de tránsito porque había una bicicleta tirada, pero cuando llego veo que la madre y el padre gritaban: ‘mi bebé, mi bebé’. Entonces fue cuando supe que la niñita estaba en la boca tormenta, llorando”, relató a LA GACETA el también hincha fanático de San Martín.

Fanático. Blas, en La Ciudadela.

Blas no dudó ni un segundo en ayudar a los padres de la niña de dos meses, que estaban totalmente shockeados, y decidió ingresar por un desagüe, sin pensar en los peligros.

“Lo primero que intenté hacer es sacarla por el lugar que había entrado, que era de 20 a 30 centímetros, pero no pude porque era muy estrecho. Entonces, junto con otro hombre que había llegado, vimos que a 30 metros estaba el canal más grande y que se podía ingresar. Logramos trepar y meternos por parte del túnel, pero únicamente arrodillado porque era muy estrecho”, dijo Blas.

Como su celular no tenía linterna y el lugar estaba muy oscuro, el joven puso a grabar su teléfono para alumbrar el camino.

“Había muchos escombros, pero tuve miedo por las arañas o alacranes. De todos modos, me seguí metiendo, iluminando como podía, hasta llegar a la bebé que lloraba muchísimo”, recordó.

“Cuando llego, la levanto, la toco y veo que había caído sobre las piedras. La reviso y no estaba lastimada, entonces atiné a sacarla por el mismo lugar que había caído”, siguió.

En su cuenta personal de Facebook, cientos de personas lo felicitaron por su heroica acción tras contar lo sucedido.

“Creo que cualquier persona hubiera hecho lo mismo. A mí Dios me puso en el lugar y en el momento indicado”, reflexionó Blas, el muchacho que se convirtió en héroe un domingo otoñal de agosto.

Blas se suma a Miguel Ángel Giménez, el hincha de San Martín que rescató en febrero a una familia de la crecida del río Colorado, al norte de Famaillá.