Los delincuentes le habían arrebatado la cartera cuando la mujer ingresaba a su casa.

La insólita situación parece sacada de una película de Hollywood, pero sucedió aquí, en esta capital, en calle Necochea al 1.000. Una médica asistió a un motochorro que la acababa de asaltar.

La historia comenzó cuando Cecila Ramos fue víctima de un robo. Lo curioso es que cuando los ladrones emprendieron la huida, sufrieron un accidente contra un patrullero de la Policía y ella acudió en su auxilio.

La médica vio con sorpresa que el accidentado era quien la acababa de asaltar. Es más, su cartera estaba tirada junto con el ladrón. Cuando salió de la sorpresa, algunos segundos después, la víctima del robo empezó a atender al ladrón accidentado.

“Creo que todos los médicos lo harían, no creo ser la excepción en esto, para eso nos han formado, para ayudar al que está desvalido”, dijo Cecilia en una entrevista a Canal 10. Y agregó: “yo soy católica y creo en las segundas oportunidades, no soy quién para juzgar”.

Personal de la Guardia de Infantería de la Unidad Regional Capital (U.R.C) informó que la mujer de 50 años estaba ingresando a su hogar cerca de las 14 del viernes cuando dos desconocidos que circulaban en motocicleta la amenazaron y le arrebataron su cartera.

Los asaltantes sólo lograron recorrer una cuadra e impactaron con un móvil de la Guardia de Infantería de la Policía.

Un agente de la Guardia Urbana que patrullaba la zona intervino y los arrebatadores fueron aprehendidos y trasladados al Hospital Centro de Salud en una ambulancia del servicio 107, detalló el comisario Raúl García, jefe de Infantería de la U.R.C.

“Me prometió que no va a volver a robar”, dijo la médica que asistió a su asaltante

“Lo atendí como hubiera hecho con cualquier accidentado”, contó la profesional. Sorprendida por la repercusión del caso.

“Dicen que le salvé la vida, pero no. Los médicos no salvamos la vida de un paciente. Eso lo hace Dios. Uno no puede prolongar ni un segundo de vida de nadie. Sí puedo decir que evité que lo lincharan”, contó Cecilia Ramos, la médica de 50 años que auxilió a uno de los motochorros que, después de haberla asaltado en la puerta de su casa, chocó cuando escapaba.

“Los vecinos estaban enfurecidos. Le gritaban ‘hijo de p…; maten a esa lacra’, entre otras cosas. Querían golpear al chico por haberme robado la cartera. Lo único que hice es asistir a alguien que tuvo un accidente, como hago siempre”, agregó.

La mujer fue atacada el viernes a las 14 en la puerta de su vivienda, ubicada en Necochea al 1.000, cuando volvía de prestar servicios en La Ramada. “Estacioné el auto y cuando fui a abrir la puerta, escuché la frenada y dije ‘ya cagué’. Dos chicos iban en una moto y uno de ellos vino a sacarme la cartera. Forcejeamos un poco y escaparon a toda velocidad”, relató.

LA GACETA/FOTO DE JOSÉ NUNO

Cuando se escapaban en la moto, los asaltantes chocaron contra un móvil de la Policía. Uno de ellos quedó herido, tirado en el suelo; el otro huyó. Ya sabía que me estaban por robar, pero bueno, luché por la impotencia o bronca. Creo que uno reacciona por eso”, añadió la médica.

“Me sacó la cartera y comencé a perseguirlos. Fui corriendo varios metros intentando alcanzarlos o hacer algo a pesar de que ellos iban en moto y yo a pie. Les tiré con mis llaves y una botellita de plástico, pero no les hizo nada. Les grité hijos de p… porque fue lo que me salió”, contó en una entrevista con LA GACETA.

La profesional vive junto con su marido, también médico, y tres hijas. Una de ellas, que había escuchado los gritos de su madre, también persiguió a los ladrones. “Vi que ella corría y ahí si me asusté porque no sabía si estos tipos estaban armados. Uno a veces no piensa en eso. Actúa por bronca”, agregó.

“Cuando llegábamos a la esquina de Sargento Cabral y Bascary, escuchamos una explosión y vemos que un vehículo había chocado con una moto, pero no sabíamos que eran los ladrones”, contó. “Reconocí mi cartera. Cuando escucho un accidente salgo urgente a asistir a las personas. Es algo natural en los médicos”, añadió.

Cecilia dijo que el delincuente que quedó tirado en la calle, era el que manejaba la motocicleta. “Se golpeó fuerte y tenía lastimada una de las rodillas y el codo. Todo el tiempo se movía y se quejaba mucho. Le pedí a mi hija que me ayude a inmovilizarlo. Él quería sentarse a toda costa, pero le dije que lo mejor era que se quedara quieto y lo revisé”, contó. “A mí sólo me importa lo que Dios mande y quiera. La mirada de él. Ayudo y estaré para todas las personas. Esos jóvenes me robaron, pero también son seres humanos”, expresó para justificar su acción.

Ramos contó otro momento que vivió. “Fue gracioso cuando el chico me juró que él no había robado nada. Le dije: ‘No me mientas, sé que fuiste vos’. Él me respondió: por favor señora, no deje que esta gente me pegue y venga conmigo al hospital. Me prometió que no va a volver a robar nunca más porque tenía familia. Le dije que me quedaría con él cuidándolo para que no lo golpearan hasta que llegara la ambulancia. Y así fue”, agregó. La médica también dijo que el barrio es inseguro a pesar de tener a metros la jefatura de Policía. “Los delincuentes se le ríen en la cara”, destacó.