Aunque la menor había solicitado la interrupción del embarazo, finalmente le practicaron una cesárea. Hace poco más de un mes, había sucedido un caso similar en Jujuy.

Diez días después de su nacimiento por cesárea, murió la beba de la nena de 11 años violada en Tucumán. La pequeña, que nació el 26 de febrero con 25 semanas de gestación y 660 gramos de peso, falleció a raíz de una “complicación respiratoria grave”.

Así lo comunicaron desde la dirección Hospital Eva Perón, donde se encontraba internada bajo “cuidados extremos desde su nacimiento”. “La niña que había sufrido un abuso se le practicó una cesárea la semana pasada, en medio de una polémica porque el Estado no aplicó la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), previsto en el Código Penal”, agrega el comunicado.

Tanto la víctima -que quedó embarazada luego de ser violada por un hombre de 65 años– como su madre habían solicitado una ILE en la semana 16 de gestación, pero una fiscal envió un oficio para que se protegiera “la vida desde la concepción”, informó Clarín.

Sin embargo, el secretario de Salud de Tucumán había asegurado que la niña quería “continuar con su embarazo”. Finalmente, el Gobierno provincial autorizó la interrupción del mismo… Pero ya era tarde: la decisión se dilató hasta la semana 23 y los profesionales decidieron que lo mejor era practicar la microcesárea.

Un caso muy similar había ocurrido en Jujuy hace poco más de un mes, con el mismo final: un bebé fallecido.