Los empleados del salón se hicieron de esa cantidad durante la fiesta celebrado en Tafí Viejo, Tucumán. El dueño prometió hacerse cargo pero se borró.

Un insólito episodio se vivió en un casamiento en la ciudad tucumana de Tafí Viejo. Los empleados de un salón de fiestas pusieron una urna falsa para recaudar dinero al lado de la que habían ubicado los novios. Juntaron unos 60 mil pesos y los repartieron entre seis. Tras la denuncia de las víctimas, confesaron el hecho.

Al mismo tiempo que baja el número de casamientos, sube una modalidad bien particular. Los regalos ya no son la heladera, el juego de cubiertos, una mesa y seis sillas o algún artículo para el futuro nuevo hogar. Ahora es plata en mano, ideal para la primera gran inversión: equipar el nuevo hogar o directamente pagar la luna de miel. Otra estadística que se mantiene es la de los robos, en todos sus formatos. En este caso, una estafa.

Ocurrió en un reconocido salón de fiestas de Tafí Viejo, en Tucumán. María Emilia Campos y Omar Horacio Acevedo ya tenían fecha y lugar. Todo estaba perfectamente programado en el salón Quinta El Pacará 1. Pero algo salió mal, muy mal.

Omar y Emilia, los novios que fueron estafados.

No querían regalos, o sí. Habían puesto, sobre una coqueta mesita, una urna con una tarjeta que daba las gracias y anunciaba que el dinero iba a ser bien gastado en la luna de miel. A su lado, una canastita con sobres en blanco y vacíos. Los invitados llegaban, ponían los billetes en un sobre y los depositaban en la urna. Pero claro, había dos urnas. Otra, más pequeña, también tenía su presencia detrás de las iniciales E&O.

El escándalo no tardó en explotar. “Pusimos una urna confeccionada por nosotros totalmente sellada, que era imposible de abrir. De hecho nosotros para abrirla tuvimos que romper a la caja”, explicó la joven en radio LV12.

Según los medios tucumanos, Emilia contó que al día siguiente, cerca de las 23, se sorprendieron al abrir la urna original, la que habían colocado, ellos, porque había pocos sobres, teniendo en cuenta que asistieron a la boda 250 invitados. “Faltaban los sobres con los nombres de amigos que tenemos muchísima relación, y decidimos con mucha vergüenza preguntarles qué había pasado. Es una situación incómoda para nosotros como para los invitados”, dijo.

El salón donde se realizó la fiesta en Tafí Viejo, Tucumán.

Los amigos les dieron la pista clave. Muchos habían puesto el sobre en el otro cofre. “La coordinadora de eventos puso una caja chiquita al lado de mi urna”, comentó la novia. La mujer, cual recepcionista, les decía a los invitados que pusieran el dinero en ese cofre y si por ahí por la cantidad de billetes no entraban, ella misma lo abría para que depositen. La ruta del dinero estaba más que claro.

Los novios decidieron hacer la denuncia en el Ministerio Público Fiscal: “Ya es una causa penal que está en curso”. Ese mismo domingo llamaron al dueño del salón y tanto él como la coordinadora de eventos negaron todo. Y comenzó la tensión.

El hombre les decía “que era una empleada de total confianza”. Sin embargo, después el hombre se comunicó con los novios y les dijo “sí, les robó, acaba de confesarme”.

A primera hora del lunes se reunieron con el dueño y la coordinadora. “Ella confesó lo que había hecho. Dijo que era la única responsable pero después confesó que fueron siete personas que se repartieron nuestro dinero”, detalló la flamante esposa.

En círculo rojo, la urna trucha.

El dueño del salón les devolvió parte del dinero (faltaban 60.000 pesos) y les prometió que cuando ellos regresaran de luna de miel les completaba el resto. El cálculo de lo robado lo hicieron de acuerdo al testimonio que fueron recogiendo de los invitados. Sin embargo Emilia asegura que se comunicaron con el hombre y nunca más respondió y a partir de allí decidieron hacer pública la situación.

“Nos arruinaron el recuerdo del casamiento, quedó opacado por toda esta situación. Casi no nos vamos de luna de miel, nos tuvieron que prestar plata”, agregó Emilia. “No sabemos si vamos a recuperar el dinero que nos robaron pero por lo menos que esto sirva para que personas que decidan hacer una fiesta en ese lugar sepan y sean precavidos. Que sirva para que no le vuelva a pasar a nadie más”, cerró