Ganó protagonismo en los últimos días por el escándalo de las coimas, pero aquellas páginas cuentan con más de cien años de trabajo y esfuerzo.

Como una suerte de resumen de la historia del país, en las páginas de los famosos ocho cuadernos de Oscar Centeno se encuentran y colisionan los dos modelos de la Argentina. Uno que refleja a la industria nacional, su desarrollo, crecimiento y potencial. El otro, todo lo opuesto: la corrupción, la miseria y destrucción de una Nación que cae constantemente en sus propios errores.

Es que las hojas de los cuadernos Gloria en las que Centeno describió con lujo de detalles la estructura corrupta por la cual se recolectaba y entregaba el dinero de las coimas, tienen una historia de lucha y trabajo que comenzó hace 126 años de la mano de un inmigrante que apostó al país como tantos otros.

"Siempre hubo mucha competencia, pero Gloria se impuso como cuaderno económico", contó el nieto del fundador de la marca.

“Siempre hubo mucha competencia, pero Gloria se impuso como cuaderno económico”, contó el nieto del fundador de la marca.

“La empresa donde se originó la marca Gloria, que hoy está en la tapa de los diarios del mundo, fue Grafex Sociedad Anónima”, recuerda en desde su casa de Belgrano, el Licenciado Eduardo Berger, nieto de Kurt Berger, el alemán que en 1892 puso su sueño en marcha y comenzó a dedicarse a la importación de materiales para imprentas e industrias gráficas.

Los inicios

Todavía faltaban muchos años para que los cuadernos que Centeno compró en algún kiosko porteño más de cien años más tarde, empezaran a producirse. En esos tiempos se fabricaban y facilitaban maquinarias para diarios, imprentas y demás comercios de la industria. “Se desarrolló bastante, llegó a tener 600 colaboradores”, remarca Berger con orgullo. Aunque los vaivenes de la economía nacional obligaron a Grafex a buscar alternativas y así apareció la idea de los cuadernos.

"Nunca se va a saber cómo se llegó a ese nombre", afirma Berger.

“Nunca se va a saber cómo se llegó a ese nombre”, afirma Berger.

En la década del 50 y con una producción que nada tiene que ver con la actual, apareció por primera vez en Argentina un cuaderno Gloria. “Eran otros tiempos, antes era un trabajo manual. Se contaban a mano las hojas de cada cuaderno, una por una. Se rayaban las páginas en máquinas y luego se pasaba por máquinas cosedoras, había un ejercito de mujeres trabajando en eso”,rememora Eduardo, que en aquellos años daba sus primeros pasos por la empresa. “Hoy hay máquinas rotativas. Entra por un lado una cosa y del otro salen los chicos escribiendo, ja. Sale todo empaquetado y perfecto”, completa.

El liderazgo en el país

Los cuadernos Gloria también vivieron su pequeña revolución industrial y eso les permitió abaratar costos, bajar su precio y, sumado al buen papel que proveía la empresa Ledesma, la marca“se impuso en casi todo el país”. Era el cuaderno económico que usaban todos: los estudiantes, los almaceneros, la mayoría de los argentinos.

"Al principio en la tapa había una bandera de Argentina, luego llegó el clásico color naranja".

“Al principio en la tapa había una bandera de Argentina, luego llegó el clásico color naranja”.

“Se vendían millones de cuadernos. En esos años había más o menos 10 millones de alumnos en las escuelas, y una buena parte de esos compraban los Gloria, sobre todo en la escuela primaria”, explica Berger, Licenciado en Administración de empresas, que hoy integra la mesa directiva de Grafex.

El mito del nombre

Se dijo que el nombre del cuaderno se debe a que Gloria era una integrante de la familia Berger, ¿es cierto eso?
Creo que no es cierto. No recuerdo a nadie en la familia que haya tenido ese nombre. Posiblemente fue casualidad. En sus primeros modelos, el cuaderno llevaba en la tapa la bandera argentina, después sufrió diversas modificaciones y se fue modernizando, hasta que se impuso el color naranja que se convirtió en un clásico.

¿Cómo se llegó al nombre? 
No hay nadie que sepa la historia, es vieja la marca. Incluso Grafex usaba ese nombre para otros productos, no sólo para el cuaderno. Por ejemplo se fabricaban guillotinas marca Gloria, que también las producíamos nosotros.

"La empresa donde se originó la marca Gloria fue la empresa Grafex Sociedad Anónima", contó Berger.

“La empresa donde se originó la marca Gloria fue la empresa Grafex Sociedad Anónima”, contó Berger.

La compra de Ledesma

La empresa nació en la Capital Federal, pero gracias a un beneficio impositivo que promocionó la provincia de San Luis, se produjo la mudanza hacia Villa Mercedes, donde hoy todavía trabaja Grafex a todo ritmo. Sin embargo, en 1994 se produjo el gran cambio en la vida de los cuadernos Gloria: la venta a Ledesma.

Aquella empresa -que era proveedora del papel- pasó a ser la productora de los cuadernos Gloria, completando así todo el recorrido desde su nacimiento en la caña de azúcar hasta el corte y empaquetado final.

El escándalo

A partir de la aparición de los cuadernos de las coimas, la marca se robó todas las tapas de los periódicos y se convirtió en “meme” en las redes sociales, con cientos de chistes y bromas vinculados al escándalo de corrupción. Aunque no hace falta, Berger enseguida aclara: “Es irrelevante, pudo haber sido cualquier otro cuaderno, o un papelucho”. Está claro, los cuadernos Gloria representan lo opuesto a lo que el polémico chofer describió en sus páginas.

Fuente: Clarin