A Tomás Beck le cambió la vida de un día para el otro y le quedaron muchos sueños por cumplir. Está en un centro de rehabilitación neurológica, pero necesita estar en su casa con sus seres queridos.

En diciembre de 2016, Tomás Beck (30) esperaba el colectivo urbano en la parada ubicada sobre boulevard Chacabuco y Derqui, Nueva Córdoba, cuando fue atropellado por el policía Manuel Mamani, quien conducía en estado de ebriedad. 

Su cabeza dio de lleno contra el vehículo, provocándole graves secuelas. Estuvo en coma y ahora continúa luchando por su vida, que le cambió de un momento a otro. Está en un centro de salud bajo rehabilitación neurológica, debido a los daños causados en la parte frontal del cerebro, con hidrocefalia, problemas motrices y cognitivos, entre otros.

 

El juicio llegó a su fin hace pocos meses atrásMamani solo estuvo detenido los primero 20 días después del hecho y seguirá en libertad. La Justicia lo condenó a tres años de prisión en suspenso, cuatro años estará imposibilitado a conducir y no podrá ocupar un cargo público de por vida.

“Durante el juicio le preguntaron qué pensaba y el abogado le solicitó al policía que me pidiera perdón y dijera que no había sido a propósito“, aseguró la mamá María Josefina Marconi a ElDoce.tv. Aún sigue con mucha impotencia y dolor por lo que está atravesando Tomás, pero al momento de escuchar la sentencia final sintió “lástima” por el oficial porque consideró que “también es víctima del sistema”.

“Es un pobre tipo, que va a llevar la culpa el resto de su vida. No le tengo rencor, no lo odio ni tampoco alguna vez con mi familia quisimos vengarnos“, agregó con firmeza Marconi. “Dentro de la locura, Dios te da la paz, te acerca el camino”, sostuvo.

La mamá de Tomás Beck aún pide justicia, porque sostiene que “el estado provincial está ausente”, ya que jamás se acercaron a pedirle disculpas ni ayudarlos.

Cada vez que van a visitarlo o se comunican por teléfono, Tomás le pide que lo lleven a su casa. La realidad es que necesitan una vivienda acorde a sus necesidades, para que pueda continuar con la rehabilitación: con gimnasio, pileta, enfermeras las 24 horas, acompañante terapéutico.

“Hay que estar en esta situación. Es un duelo que nunca acaba”, expresó con mucho dolor. En la página de Facebook “Justicia por Tomás”, compartió conmovedores mensajes de texto que intercambió con su hijo y sentenció:

“Como madre quiero que sea libre dentro de lo que él pueda por que no mide los peligros por su gran y severo daño en el lóbulo frontral y otras partes del cerebro. Siente que está en un agujero negro. Tomi necesita urgente una casa acorde a sus quantísimas necesidades. Tomás necesita urgente estar en familia. Creo que después de lo ocurrido, como dice él, ‘no puedo merecer tanto castigo’“.