El bochornoso episodio ocurrió el domingo por la noche en barrio Los Naranjos. También hay cuatro policías en pasiva.

Adrián Carlos Pérez, un cabo primero de la Policía de Córdoba protagonizó un escandaloso episodio el domingo por la noche y terminó en situación pasiva. El agente, que estaba de guardia en la comisaría 19, manejó borracho y chocó varios autos. El último vehículo afectado fue un remis en la esquina de Maestro Vidal y Gómez Carrillo en barrio Primera Junta.

Uno de los damnificados habló con ElDoce.tv y contó que el hombre, que manejaba un Fiat Duna rojo, iba “en actitud de huida chocando todo en su camino”. Este hombre estaba estacionado con su familia en un kiosco pasadas las 23 cuando fue impactado. Por atrás, venían siguiendo al policía otro auto chocado y una moto. El raid terminó con un último choque contra un remis.

 

Según el relato del chocado, el policía que iba en el Duna estaba completamente descontrolado. No podía hilar una frase y hasta los amenazó: “Quería llevarnos a la comisaría 19 porque sabía que ahí iban a protegerlo”.

El hombre contó que llamaron a la Policía pero nunca llegó. Y que recién unos 40 minutos después pudieron parar a un móvil que pasaba por el lugar. También denunció que el cabo no podía acreditar la titularidad del auto ni tenía los papeles del seguro: “Parece que el auto no era de él, lo había sacado de la comisaría”.

Fuentes policiales consultadas confirmaron que el policía quedó en situación pasiva, ya que el test de alcoholemia le dio positivo. Las autoridades afirmaron que el agente dijo que “había salido de la comisaría a comprar algo en la farmacia”. Además aseguraron que el auto que con el que chocó era de su propiedad.

Agua destilada

Según el relato del vecino, el conductor del Duna estaba en un “visible estado de ebriedad” y hasta intentó tomar el agua destilada que guardaba en el auto y él intervino para que no lo haga. “Lo trasladaron al Policlínico Policial”, completó.

La Policía también informó que hay cuatro efectivos que hacían guardia en la comisaría que quedaron en situación pasiva para ser investigados. Los acusan de no haber reportado el calamitoso estado en el que se encontraba su compañero que terminó protagonizando el hecho.