Luis Salva Usandivaras despidió a su madre con un recorrido en carroza por la ciudad. Ahora lleva adelante un proceso de curación del cuerpo y lo llevará Europa para un tratamiento similar al que aplicaron a Eva Perón.

Si bien el 19 de agosto Luis Salva Usandivaras Riveaux publicó las participaciones del sepelio de su madre, fue recién hace una semana que el cortejo funerario de tipo presidencial que le había organizado llamó la atención de todos. Luego de un velorio de 20 días, Rosa de Salva -su madre- fue despedida en una carroza descubierta que recorrió la avenida Belgrano, el monumento a Martín Miguel de Gemes, la avenida San Martín y regresó a las salas velatorias de la empresa Pieve, en Zuviría y Santiago del Estero.

Al cuerpo le aplicaron procedimientos para que no sufra el deterioro natural y se conserve por años. Luego los restos de Rosa de Salva fueron llevados Estados Unidos, donde están siendo sometidos a un proceso de conservación. Una vez terminado este tratamiento, Luis Salva Usandivaras Riveaux llevará el cuerpo a Viena, Austria, donde se lo parafinará. Para eso, a requerimiento de los profesionales europeos, el hijo de Rosa viajará junto a una especialista en tanatopraxia. Lo acompañará Lorena Reami, directora funeraria de la empresa Pieve.

Cuidados

En diálogo con El Tribuno, Lorena Reami destacó que el proceso de cuidado del cuerpo implica mantenimiento constante y es por eso que se requiere su presencia en Europa.

La directora de Pieve recordó que Luis Salva Usandivaras Riveaux también despidió con exequias presidenciales a su padre, fallecido hace dos años. En aquel momento no pudo concretar los tratamientos de que ahora está llevando adelante con su madre, similares a los que se aplicaron en el caso de Eva Perón.

“Tal como el expresó en otros medios, estas formas de despedir a sus seres queridos son parte de su duelo”, destacó la especialista.

Desde la empresa Pieve, al momento del fallecimiento de Rosa de Salva procedieron a realizar las tareas de conservación del cuerpo para lograr llevar a cabo un velatorio de 20 días.

Los restos fueron despedidos en la sala velatoria de Zuviría y Santiago del Estero, donde hubo servicio de cafetería con vajilla de porcelana y utensilios de plata.

El personal debió respetar el luto estricto, además de usar guantes blancos. Con respecto a los arreglos florales, Luis Salva Usandivaras Riveaux se encargó personalmente de la selección de las flores y de organizar la forma en que fueron dispuestas.

En cuanto a los procesos para parafinar el cuerpo, la empresa Pieve no tomó intervención. El cuerpo fue trasladado en un vuelo privado a Estados Unidos para un tratamiento de conservación requerido para parafinar.

Durante los 20 días de velatorio, el hijo de Rosa de Salva también se encargó de la publicación de las participaciones y la invitación a una misa para su madre.

En la empresa Pieve confirmaron que, según expresaron desde la familia, regresarán al país para continuar con un protocolo de homenajes antes de que el cuerpo sea trasladado a un mausoleo.

Técnica

Lorena Reami explicó que para realizar el tratamiento de parafinar se requiere de la participación de cuatro profesionales específicos, y aclaró que se trata de un procedimiento similar al que se realizó con los restos de Eva Perón.

Edmundo Pieve, presidente de la empresa funeraria, destacó que -con elementos más modernos- se trata del mismo proceso.

“Este procedimiento se termina en no más de cuatro días, por lo que no se requerirá de tanto tiempo como en el caso de Eva Perón”, agregó. Reami detalló que estará a cargo del posterior mantenimiento.