En la mañana del domingo, nos enteramos de la muerte de Daniel Baysre, quien días atrás había sido reconocido por el Concejo Deliberante como “Ciudadano Destacado” de la ciudad de Villa María.

Se murió el último caudillo de la política local, Daniel Baysre, tuvo una destacada actuación en la década del 80, en la recuperación de la democracia.

Su Librería “El 9” ubicada en calle Buenos Aires, a metros de la Plaza Centenario, fue el epicentro donde se gestó el proyecto político que, no sólo renovó al Radicalismo, sino que llevó al gobierno al Intendente Horacio Cabezas, en 1983. Fue el primero en desarrollar una campaña política utilizando creativas ideas de marketing, que de algún modo precedieron a los actuales recursos tecnológicos.

Baysre, un hombre inteligente, creativo, talentoso, locuaz y observador, de una mirada profunda sobre el accionar político y la realidad, se erigió en un constructor político y supo destacarse como legislador provincial, siendo un protagonista excluyente.

Un gran orador, capaz de conmover con su palabra. Conciliador y visionario, siempre mantuvo una actitud de diálogo y búsqueda del consenso, lo cual hizo que aún después de retirado de las luchas políticas fuese un inevitable hombre de consulta.

Discípulo del Doctor Antonio Sobral, fue Presidente del Centro de Estudiantes del Rivadavia, desde donde comenzó a desarrollar su vocación por la política, luego Profesor de Historia, donde cautivó con sus conocimientos y el poder de la palabra.

Daniel, un hombre tolerante, que enseñó a respetar y  valorar las ideas. Fue concejal de la oposición en la década del 70 y supo ganarse el respeto de todos por su actitud de emprendedor y colaborador con las cosas de la ciudad.

Baysre integró una generación de hombres que entendieron que la democracia era el único camino posible para la construcción de una sociedad mejor y la democracia requiere de un esfuerzo: consenso y diálogo

Quedará en la memoria colectiva, no sólo el recuerdo de un hombre que trascendió, que bien se lo puede considerar “un viejo caudillo” que vino a renovar la política, con una presencia muy fuerte, sino que también, quedará en el recuerdo su emblemático proyecto transformado en Ley, cuando incorporó a los ríos de Córdoba, su nombre aborigen, y entonces, el Río Primero, es el Suquía, el Segundo, Xanaes, el Tercero, Ctalamochita, el Cuarto, Chocancharava y el Quinto, Popopis.

Después de una vida intensa, llena de matices, donde cumplió sueños, como volver a la tierra de sus ancestros, casi por cumplir 80 años, se apagó su vida. Daniel Baysre, descansa en Paz.